EXPOSICIÓN " I S E L B Í " - CENTRE CIVIC S. ANDREU - BARCELONA
( del 4 al 26 de Julio de 1997 )
Venancio Pardo presenta en esta ocasión una selección de cinco obras que derivan de un trabajo sobre el mundo de las ideas y como estas pueden contribuir en la escala de lo material y plástico. Cinco obras que podrían ser cinco instalaciones distintas, tan diversas en su fisicidad como en su planteamiento retorico y que bien podrían ser obras de diferentes autores si atendemos a los elementos en juego. Esto es lo que caracteriza principalmente esta exposición, su multiplicidad y eclecticismo pero con un hilo dialectico común de lo visual y las consecuencias subjetivas y antropológicas de la animación reflexiva de los objetos expuestos.
Comienza el recorrido con "natura morta amb navalla", instalación compuesta por la estructura de un cubo hueco hecho de alambre de 5 mm que pisa en uno de sus lados un charco de sangre. Un esqueleto que parece una mesa hueca y que simula un "trozo" cubico de espacio, una medida física tan etérea, casi inmaterial, sin embargo se encuentra "con los pies en la tierra" hiriendo con una arista en su verticalidad, donde brota la sangre. Al lado sobre la pared una navaja de 50 cm de larga suspendida a la altura de la vista manteniendo el fiel en la punta afilada perpendicular a la pared. Una pieza de extremada levedad, un objeto como una navaja, una herramienta, un arma que puede simbolizar la oscuridad, la muerte, la herida, ... permanece elevada y firmemente abierta en el aire marcando únicamente el punto donde empieza su sombra. Creo que el artista nos quiere decir como: la levedad infinita puede herir y perforar cuando esta se encuentra con el horizonte, con el límite, con la frontera.
Con "psoxicomanía dadá de un genero bebé" encuentro, que si te dicen el título sin ver la obra dirás que el autor padece delirios, pues bien eso parece la obra, un delirio fugaz, tiene el toque de la "simple elegancia", de la idea genial.
Un casillero de porespán sacado de algún embalaje es el soporte de unas medidas de peso que se combinan en sus "ocho nidos" y se convierten en sustancia dentro de los dieciséis vacios visuales cuadrados y bien formados. Una estructura simple pero compleja por su discurso y reflexión. El "cuadrado blanco" de la modernidad pasado por la Gestalt. Cual es la figura, cual el fondo, cual el continente, el contenido, el "equilibrio visual" es a la vez una medida de peso tan artificial como los pigmentos de una pintura. A todo esto podemos añadir una ironía sana que se vierte en su atrevimiento de otorgarle a un objeto banal y sin sustancia la categoría de obra. Como conjugar y armonizar con dos elementos tan simples una complejidad de fantasía tan bien estructurada y tan exquisita, apoyándonos en el titulo el resultado podríamos atrevernos a decir que es el mínimal-surrealista del arte objetual-conceptual-cubista con toque dadá (como encasillar pues -nunca mejor dicho- este arte).
Si la anterior está determinada por la gravedad y sus huecos en el espacio, en "suronorte" la gravedad vuelve a tener el protagonismo de un artista que se plantea los cuestionamientos visuales de esta fuerza que nos mantiene vivos. Suronote está compuesta de dos partes. En la primera una serie de eses invertidas y recortadas en soporte rígido representan mediante la serialización del elemento signo la ambigüedad de la tercera dimensión, el objeto geométrico indefinido, una poesia Brossiana que Pardo sintetiza acompañando con un segundo trabajo en el que una imagen enmarcada, dos líneas de horizonte en pareado, una imagen de la verticalidad, de contrarios que se encuentran en un río de sombra donde desaparece la materia, una línea negra, un abismo como agujero negro de la luz en la imagen. Un estudio de la geometría y la gravedad de esta con la melancolía de los sueños que ven el norte y el sur al mismo tiempo.
En "maleta con antena con maleta" vuelve Venancio Pardo al elemento objetual y caprichoso mediante la deslegitimación de una caja maleta y un esqueleto de cazamariposas que se supone una antena de la maleta. Un pareado que no rima si no es con el otro, ¿quién contiene a quien? de ahí el título. Dos elementos dispares engarzados en un discurso de adecuación y sin verdad aparente, un "objeto sin objetividad" tan inútil se jacta de hablar de "la materialidad de lo inmaterial", las ondas invisibles más vivas que nunca no se pierden en el espacio, porque las recoge un cazamariposas rojo y las guarda en una maleta del mismo color.
Por ultimo presenta "efecto fugitivo de la luz en el paisaje". Aquí, una lamina de papel cebolla que se soporta a si misma y a una pintura de color blanco que se extiende en regueros de gravedad en un entramado de contornos de lagos vacios. La pintura de la primera prueba de luces que ha sido determinada por las propias fuerzas de la trama de celulosa del soporte, un caos orgánico como sedimento de la ultima pintura, de hecho es la única obra bidimensional de la exposición, es una pintura que quiere salir de su soporte que se encorva asimismo acariciando la tridimensionalidad de la ultima pincelada del tiempo.
J. Teacher